Es bien sabido que durante las épocas de guerra (sobre todo, la 2da guerra mundial) era muy común ver a personajes ficticios de Estados Unidos participando en el movimiento armado, los casos más sabidos son los del Capitán América, Superman y Batman, entre otros personajes de historieta.
Queriendo aportar su granito de arena, Walt Disney tuvo la idea de utilizar en uno de sus cortos al conocido Pato Donald como propaganda antinazi. Así, en el año de 1942, nace “Der Fuehrer’s Face” (La cara del Führer), donde vemos a Donald como un habitante de Nutzi Land, un juego de palabras entre Nazi y Nuts (loco).Nutzi Land es un país donde casi todo tiene forma de esvástica (el símbolo que adoptaron los nazis): árboles, arbustos, hidrantes, cercas, postes, molinos, incluso las nubes; y lo que no, tiene el mismo símbolo pegado por algún lado. Donald es obligado a trabajar a punta de bayoneta en una fábrica de misiles y municiones varias en turnos diarios de 48 horas, todo esto mientras recibe la bien conocida propaganda nazi por altavoces y saludando con “Heil Hitler” cada vez que se cruza con una imagen del mismo Führer.
Como parte del “American War Effort” no es de sorprender la exageraciones con la que representan a la Alemania Nazi. Podemos ver a Donald comiendo una rebanada de pan Ersatz (sustituto de pan, o “kriegbrost”, “pan de guerra” como le decían los alemanes) la cual rebana con un serrucho y a la que mastica y traga con mucha dificultad; esto es por la propaganda gringa de que el pan ersatz era 50% aserrín (totalmente falso, ese pan estaba constituido por centeno, avena y papa). Lo mismo cuando saca un granito de café de una caja fuerte y lo sumerge en su taza por la escasés del mismo (para eso también crearon el kaffee ersatz de otro tipo de granos). O que tal la escena de “Aroma de Eggs and Bacon” (aroma de huevos y tocino) que está genial.


La verdad el corto es altamente recomendable por su comicidad, ya que como medio de información es terrible, pero bueno, Disney nunca pretendió informar al pueblo estadounidense con este cortometraje, si no sembrar el sentimiento antinazi entre los espectadores que acudían al cine en esos tiempos tan difíciles.
Aquí no se apoya al movimiento nazi de ninguna manera, pero tampoco soporto este tipo de propagandas de desinformación. Afortunadamente esos tiempos ya pasaron y podemos relajarnos y deternos a mirar este corto y reírnos un rato, que por lo menos, eso sí consiguió hacer Disney conmigo.
Sin más, los dejo con el cortometraje aquí expuesto. Por cierto, está subtitulado al español (no son mis subtítulos, cabe aclarar).
Auf Wiedersehen!!
P.D. El final está estupendo… no podía esperar un mejor descenlace, jejeje.



