Archivo de la etiqueta: Cine

X-Men Origins: Wolverine o como llenar de agujeros la trilogía de X-Men.

SabretoothAyer en la noche tuve la oportunidad de ver esta película, que en un inicio no me pareció tan mala, “por lo menos hay buenos putazos”, dije… ¡mentira! ¡están culeros esos tiros!

Pero lo que sí está culero es como la película entera es un agujero argumental enooorme (digno rival del hoyo en la capa de ozono) dentro de la continuidad de las películas de X-Men, que si bien, no es una trilogía redonda en cuanto argumento (te maneja el altibajo entre episodios) por lo menos tenía cierta coherencia (una de las excepsiones más notables en la tercera parte es la repentina desaparición de Nightcrawler y ni una mensión de los otros X-Men al respecto, la verdad es que el puto de Alan Cumming le sacó a estar medio día sentado en la silla de maquillajes… ¡pinche joto, ni aguanta nada!).

Soy un gran conocedor de X-Men, aunque he de confesar que estuve ausente en muchas de sus historias de gran parte de los “dosmiles” (2000’s), pero la verdad es que esas historias apestaron (con la excepsión del regreso de Chris Clairemont pero él solo se hacía cargo de un solo libro de los X), y no es que las de los 90 hayan sido excepsionales pero entonces era un chamaco puberto que le encantaban los putazos y ver viejas en trajes superpegaditos… y ahora también pero soy más exigente, jua, jua, jua, jua.

La primera de X-Men ( a mis tiernos 17-18 añitos) no me encantó, no chafeó pero tampoco fue algo para recordar, además que fue la primera vez que presencié la transición cómic/cine (tan común en estos días) siendo un geek-sabelotodo del universo de los X, aún no entendía bien el pedo de la “adaptación” y porque no puede ser la peli igualita al cómic. Pero les compré el boleto de los nuevos orígenes de los X-Men, Magneto y la Hermandad… una excelente compra porque la segunda parte (X2: X-men United) crea su propia historia a partir de lo cimentado en el primer episodio. Ya no se necesita tiempo de pantalla para introducir personajes, esos ya están, solo queda desarrollarlos y jugar con ellos, que maravilla de película. El tercer acto no tiene la calidad argumental del anterior (tienen varios errores como el que ya expliqué) pero a mi me pareció una película harto divertida, con mucha acción, personajes memorables (¡Oh! ¡Kitty, te adoro!) y definitivamente más disfrutable que la primera parte.

La película en solo de Wolverine no es nada de eso… simplemente no es divertida y los efectos chafean aún más que en X3 (Dios, ¡esas garras! ¿a donde dejó sus prótesis que usó en las de X-Men este muchacho Jackman?). Y no me voy a poner a rantear sobre como adaptaron a personajes del cómic como Ema Frost, Agent Zero (el mutante anteriormente conocido como Maverick) o Deadpool (con este mejor ni le movemos). Uno tiene que venir predispuesto a que el universo de las películas es totalmente aparte del universo del cómic en orden para disfrutar de la movie… pero aquí es donde la puerca tuerce el rabo, ya que violaron muchas cosas presentadas en la trilogía de los X de manera cabronsísima. Y he aquí una lista de ellas:

  1. Sabretooth (que al parecer aún no le han acuñado el apodo) es piedra angular en el argumento de este filme, cuando en X1 ni dice nada sobre su relación fraternal con Wolverine y se limita a rugir en toooda la película (creo que lo único que dice es “Scream for me”… ¡ah! y “You owe me a scream”). Hasta a mi se me ocurrió una mejor explicación para eso en “sometimos a Creed a una serie de experimentos que lo convirtió en algo poco más que un animal”, y ya, ahí tienes al peludo silente y sin recuerdos de X1.
  2. Cíclope nunca menciona su encuentro con Víctor Creed en X1 y mucho menos ser prisionero de Stryker en X2. La solución Dante del argumento es “el Profesor X borró todos esos recuerdos traumáticos de la mente de Scott por su propio bien”, pero entonces queda el pedo de que Xavier ya tenía conocimiento de… ufff… ¡olvídenlo!
  3. Otra de Cíclope tiene como 17 años en esta peli, la cual se desarrolla aproximadamente 20 años antes de la trilogía… entonces en estas películas, Scott debería tener casi 40 años… eso o se pone en manos de los tratamientos de rejuvenecimiento de Alfredo Palacios (que son los mismos que usa el Profe X, ya ven que lisita y perfecta tiene la piel en Wolvie da muvi).

Esos son los que puedo recordar al momento. Miren que esas chaquetas mentales que me acabo de aventar mientras escribo, están culeras, pero hubieran servido para rellenar uno que otro agujero de los muchos que dejó esta película, que se suponía era el preámbulo a la X1. No sé como escritores que les pagan un lanón y tuvieron muuuucho tiempo para escribir algo decente no hicieron más que rascarse el ombligo duranto 3 años aproximadamente.

No, que cagada de película, está solo pa verse en el 5 en el ciclo “Un sábado Mutante”.

Saludos.

Der Fuehrer’s Face: Pato Donald Anti-Nazi

Es bien sabido que durante las épocas de guerra (sobre todo, la 2da guerra mundial) era muy común ver a personajes ficticios de Estados Unidos participando en el movimiento armado, los casos más sabidos son los del Capitán América, Superman y Batman, entre otros personajes de historieta.

Queriendo aportar su granito de arena, Walt Disney tuvo la idea de utilizar en uno de sus cortos al conocido Pato Donald como propaganda antinazi. Así, en el año de 1942, nace “Der Fuehrer’s Face” (La cara del Führer), donde vemos a Donald como un habitante de Nutzi Land, un juego de palabras entre Nazi y Nuts (loco).Nutzi Land es un país donde casi todo tiene forma de esvástica (el símbolo que adoptaron los nazis): árboles, arbustos, hidrantes, cercas, postes, molinos, incluso las nubes; y lo que no, tiene el mismo símbolo pegado por algún lado. Donald es obligado a trabajar a punta de bayoneta en una fábrica de misiles y municiones varias en turnos diarios de 48 horas, todo esto mientras recibe la bien conocida propaganda nazi por altavoces y saludando con “Heil Hitler” cada vez que se cruza con una imagen del mismo Führer.

Como parte del “American War Effort” no es de sorprender la exageraciones con la que representan a la Alemania Nazi. Podemos ver a Donald comiendo una rebanada de pan Ersatz (sustituto de pan, o “kriegbrost”, “pan de guerra” como le decían los alemanes) la cual rebana con un serrucho y a la que mastica y traga con mucha dificultad; esto es por la propaganda gringa de que el pan ersatz era 50% aserrín (totalmente falso, ese pan estaba constituido por centeno, avena y papa). Lo mismo cuando saca un granito de café de una caja fuerte y lo sumerge en su taza por la escasés del mismo (para eso también crearon el kaffee ersatz de otro tipo de granos). O que tal la escena de “Aroma de Eggs and Bacon” (aroma de huevos y tocino) que está genial.

La verdad el corto es altamente recomendable por su comicidad, ya que como medio de información es terrible, pero bueno, Disney nunca pretendió informar al pueblo estadounidense con este cortometraje, si no sembrar el sentimiento antinazi entre los espectadores que acudían al cine en esos tiempos tan difíciles.

Aquí no se apoya al movimiento nazi de ninguna manera, pero tampoco soporto este tipo de propagandas de desinformación. Afortunadamente esos tiempos ya pasaron y podemos relajarnos y deternos a mirar este corto y reírnos un rato, que por lo menos, eso sí consiguió hacer Disney conmigo.

Sin más, los dejo con el cortometraje aquí expuesto. Por cierto, está subtitulado al español (no son mis subtítulos, cabe aclarar).

Auf Wiedersehen!!

P.D. El final está estupendo… no podía esperar un mejor descenlace, jejeje.